Procesión extraordinaria con motivo del XV Aniversario de la refundación (6 de noviembre de 2010)

Procesión extraordinaria con motivo del XV Aniversario de la refundación (6 de noviembre de 2010)
Salida Extraordinaria de Nuestra Señora de los Dolores

domingo, 27 de junio de 2010

EL PALIO ARZOBISPAL

Queridos hermanos y amigos: Paz y Bien.
Los Arzobispos Metropolitanos llevamos sobre la casulla un Palio que el Santo Padre nos impone en una fecha significativa: el 29 de junio siguiente a la toma de posesión de nuestra Diócesis metropolitana.
El Palio es una especie de estola circular, tejida en lana virgen, esquilada de unos corderillos que el Papa bendice el día de Santa Inés de cada año (21 enero). El Palio simboliza el cordero que el buen pastor ponía sobre sus hombros, y que tanto los salmos (22, 1-6) como el evangelio de Juan (10, 1-18), han descrito como actitud del Buen Pastor por excelencia que es Dios. Ese Palio representa el pueblo que el Señor pone sobre mis hombros y al que yo debo conocer, amar y dar la vida de tantos modos, como me enseña el ejemplo de Jesús, nuestro Buen Pastor, y de tantos santos pastores que nos han acompañado y precedido.
El Papa Benedicto recibía el Palio también al acceder a la sede de Pedro. Y entonces dijo en aquella inolvidable homilía: “la lana de cordero representa la oveja perdida, enferma o débil, que el pastor lleva a cuestas para conducirla a las aguas de la vida. La parábola de la oveja perdida, que el pastor busca en el desierto, fue para los Padres de la Iglesia una imagen del misterio de Cristo y de la Iglesia. La humanidad -todos nosotros- es la oveja descarriada en el desierto que ya no puede encontrar la senda. El Hijo de Dios no consiente que ocurra esto; no puede abandonar la humanidad a una situación tan miserable. Se alza en pie, abandona la gloria del cielo, para ir en busca de la oveja e ir tras ella, incluso hasta la cruz. La pone sobre sus hombros, carga con nuestra humanidad, nos lleva a nosotros mismos, pues Él es el buen pastor, que ofrece su vida por las ovejas. El Palio indica primeramente que Cristo nos lleva a todos nosotros. Pero, al mismo tiempo, nos invita a llevarnos unos a otros”.
Es por tanto, un momento eclesial importante, y no algo privado que recibo a título individual. Por este motivo desearía que pudiésemos vivir comunitariamente este evento que es para todos. Los que se queden en Asturias orando desde aquí, y los que puedan acompañarme participando, desde allá.
Hemos organizado una peregrinación a este efecto. No es un viaje sin más, sino que hemos querido darle el carácter de peregrinación: ir a Roma, corazón de la Iglesia, y encontrarnos con el Sucesor de Pedro, nuestro amado Papa Benedicto XVI, tanto en la ceremonia de la entrega del Palio (29 junio) como en la audiencia que nos ofrecerá al día siguiente; encontrarnos con la Iglesia de los mártires del primer siglo cristiano pudiendo celebrar la Misa en las Catacumbas en la festividad de los Protomártires romanos (30 junio); y encontrarnos con la Iglesia de los santos, y en Asís la bella ciudad medieval celebrar a San Francisco y a Santa Clara pidiéndoles su protección.
Reitero mi gratitud hacia todos vosotros en Asturias, Huesca o Jaca. Acompañadme en la oración. El Señor os bendiga y os guarde.
Recibid mi afecto y mi bendición.

+ Jesús Sanz Montes, ofm, Arzobispo de Oviedo, Administrador Apostólico de Huesca y Jaca

martes, 1 de junio de 2010

LA SEÑORA EN JUNIO

Comenzamos el mes de junio, mes dedicado a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Concluiremos el Año Sacerdotal proclamado por el Papa Benedicto XVI. Por ese motivo la imagen de Nuestra Señora portará un rosario donado por un sacerdote y con las cuentas de color rojo. El color del Sagrado Corazón. El color de Aquel que entregó su propia sangre por todos nosotros.

El próximo día 15 de junio se cantará la Salve dedicada a todos los sacerdotes y de manera particular a los de nuestra parroquia.

miércoles, 19 de mayo de 2010

NUESTRA DOLOROSA EN GAZA

Buenas noticias desde la parroquia de la Sagrada Familia de Gaza. La réplica de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores ya está entronizada en su iglesia parroquial. Hemos recibido comunicación del P. Jorge que, desde Semana Santa, ya se encuentra al culto la imagen perfectamente restaurada. Nos alegramos y continuamos rezando por esos hermanos nuestros en la sufrida Tierra Santa.

viernes, 30 de abril de 2010

LA SEÑORA EN MAYO

El mes de mayo, Mes de las Flores, tradicionalmente dedicado a Nuestra Madre la Virgen María es celebrado de forma especial en nuestra Cofradía.

Durante los sábados, en la santa Misa vespertina, tendremos el rezo de la Sabatina. El día 8, la ofrenda de las flores de los niños a la Virgen. Para concluir, el día 31, con la ofrenda de la luz y el incienso como acción de gracias.

Durante este mes la imagen de Nuestra Señora portará un rosario donado por un cofrade. El día 15 de mayo, al coincidir en sábado, se cantará la Salve dentro de la Sabatina.

lunes, 5 de abril de 2010

LA SEÑORA EN ABRIL

Desde el pasado Sábado Santo la imagen de Nuestra Señora ya se encuentra en su camarín. El próximo 15 de abril, a las 20:00, celebraremos la Santa Misa y el canto de la Salve. Durante este mes porta uno de los rosarios donados a lo largo de los siglos por los cofrades.
Santa María de los Dolores, ruega por nosotros.

jueves, 1 de abril de 2010

LUZ DE ALBORADA: CRISTO RESUCITADO.

Queridos hermanos y amigos: paz y bien.

Se resistía una vez más. Como si se tratase de una terca cerrazón se empeñaba en no abandonar su presa, en no dejar de pintar de negro todo cuanto a su vera alcanzaba. Y así la penumbra fue robando los colores vivos, aquellos colores que a pesar de todo sabían que estaban. Nos falta la luz, nos falta la luz, –unos y otros decían–.

¿Qué luz es esta? –se preguntaban–. Es la Luz que hizo el día, la Luz que la boca de Dios pronunciara para llamarla a la vida. ¡Que exista la Luz –dijo entonces Él–! y obediente apareció en la escena de una tierra ensombrecida.

Pero esa divina Luz fue eclipsada por impertinentes pantallas que soplaban así su resentida oscuridad. Y según pasaban los días, los meses y los años, siglo tras siglo aquella claridad del principio fue paulatinamente perdiendo su brillo.

A las tres de la tarde, de un viernes santo, el primero, el sol se rindió. Era el estertor de la luz que así se apagaba tras la agonía de su creador. Y fueron tres días, tres, sí, tres inmensas jornadas cuyas noches todo lo invadían. Se apagó la vida del Señor fusilada en el paredón de una cruz. Se apagaron también los ojos de sus discípulos que huyeron de estampida. Se apagó la esperanza que se encendió en tres inolvidables años con parábolas benditas, con palabras de vida, con signos y milagros, con ternura y misericordia divinas.

Pero llegó un momento en el que la noche perdió su embrujo, y también la noche oscura aguardaba la más luminosa alborada. La luz del nuevo día, poco a poco y lentamente, se hizo sitio en el reino de la muerte. Y amaneció. La hora prevista trajo el regalo imprevisto y todo cambió, por pura gracia y sin merecerlo.

Y quienes de noche fueron a embalsamar piadosamente a un muerto, se encontraron que a plena luz un ángel les decía que aquel a quien buscaban había resucitado, que a quien querían embalsamar sencillamente vivía.

Un sepulcro vacío, donde no cabía tanta vida, abrió sus puertas de par en par, y una voz se escuchó, y salió de nuevo como la vez primera diciendo con sus labios creadores: ¡que exista la Luz! Y desde entonces, el hogar de los humanos, un jardín reencontrado, se convirtió para siempre en una casa encendida.

Es la pascua, es el triunfo de Jesús resucitado, es la victoria sobre todos los enemigos uno tras otro, desde el más primerizo e inexperto, hasta el más postrero como la muerte. Cristo ha resucitado y en Él se enciende para siempre la luz que no declina, la que discreta siempre nos acompaña, la que sin deslumbrar nos alumbra, la que hace que coincida la buena nueva con la bondadosa suerte.

Unos y otros se fueron pasando la noticia, y como un feliz reguero de pólvora festiva, fue chisporroteando una inmensa y contagiosa alegría, una alegría que no era ya fugaz contento, sino la más feliz e interminable dicha.

La muerte perdió su aguijón, la muerte murió ante la explosión de la vida. Damos gracias conmovidos por tanto gozo, por tanta gracia, por tanta santa algarabía. Quiera el Señor hacernos testigos de este milagro, con nuestros sepulcros abiertos y vacíos de todo aquello que antes nos llevaba a ofender a Dios, a herir al hermano, mientras nosotros nos rompíamos por dentro. Dios glorificado, el hermano acogido, y nuestro corazón exultante con el mejor canto por el triunfo de Cristo resucitado.

Feliz Pascua de Resurrección. El Señor os bendiga y os guarde.

+ Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo
Adm. Apost. de Huesca y Jaca

miércoles, 31 de marzo de 2010

LA SEÑORA EN LAS PROCESIONES

El próximo Viernes Santo, D.m., la imagen de Nuestra Señora de los Dolores estrenará un manto donado por un cofrade. También lucirá la Corona Imperial, que le impuso el pasado 15 de septiembre D. Raúl Berzosa, nuestro Obispo Auxiliar. El rosario que portará es el de oro que se custodia en nuestra parroquia de San Isidoro. Su escolta, como es tradicional, está formada por agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

En la procesión de la Soledad del Sábado Santo, escoltada por el Cuerpo Municipal de Bomberos, llevará un rosario de nácar y plata donado por un cofrade. Este año repetirá el mismo manto ambos días, así como la presea que lleva sobre sus sienes.

Santa María de los Dolores, ruega por nosotros.